Blogia
rodilloxpress

Sostenibilidad II

Despues del tetolapso de ayer, de vez en cuando hay que esbarrar un poquito, me pongo sería con el tema. Recopilando lo que ha ido saliendo hay como varios temas:

1. Existen una serie de mitos sobre la realidad rural que mediatizan el concepto de desarrollo, como la visión flower-urbana, muy vinculada a  la creación de reductos de autenticidad.

2. El desarrollo en sí es un concepto deseable siempre y cuando contemple la existencia de  criterios y medidas que minimizen su impacto. Claro que...cual es el umbral de ese impacto?

3. En estos momentos el proceso de desarrollo que se está produciendo es aceptado por la población local en tanto en cuanto genera ingresos personales, y es aceptado por ello, por tanto es endógeno. Donde radica el problema?

4. Aragón con gran extensión territorial tiene capacidad para absorber una pluralidad de actividades en convivencia con la preservación ambiental, todo depende de los criterios de ordenación territorial.

5. Las deficiencias en materia de servicios que existen en el medio rural suponen una clara desventaja, pero ...consitituye esto razón suficiente para justificar unas politicas sobresubvencionadas?

Seguramente hay más pero no me dá la neurona para más...que siga el debate...y otro día ya hablaremos del régimen concesional de la LA y el RDPH.....chau chau hoy toca khaled... 

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

3 comentarios

bio -

quizás he estado desafortunada con el concepto de flower, pero me parece que en general y pese a que la mayor parte de las personas que habita en las ciudades de Aragón es hija de migrantes existe un exceso de tópico respecto al medio rural. Se ha convertido en una especie de reducto de autentícidad, cuando yo creo que las cosas son bien distintas. En eso estoy de acuerdo con ambos. El mito de buen montañes, no es si no un mito y pese a estar desfavorecidos en algunas cuestiones el balance entre urbano y rural, excepto en servicios, sale desfavorecido el de la ciudad. Pero se queja menos.
No desprestigio en medida alguna la opinión de reputados profesores universitarios, pero en algunos casos su visión es dogmática y sufre de la misma miopía que la propia universidad en tanto en cuanto prefiere investigar el contenido en opalo de los sedimentos de la costa chilena que poner en funcionamiento estudios prácticos en función de las necesidades verbalizadas o no de la sociedad.
En este sentido una vez escuche a Tamames decir que la ecología era la Ilustración del siglo XX. Estoy de acuerdo, pero algún que otro Robespierre nos ha salido en esa revolución. Y existe postura que son de gurú con busqueda de culpables. Entiendo la necesidad de transcender del ser humano, aunque a mi personalmente me da lo mismo, por eso prefiero un blog anónimo a asociarme, pero me preocupan los dogmas de fé. Y entre el desarrollismo de los 80 y el ultraproteccionismo actual tiene que existir una vía razonable, o al menos eso anhelo.

Guillermo -

Khaled, sí, pero que no llueva... Tiene mala pinta a estas horas.
Sobre el endogenismo, me llama la atención que el origen del problema no esté precisamente en el medio rural. Es decir, se trata de la presión que procede desde las ciudades (en demanda de ocio o de inversión, por ejemplos), la que ha puesto en marcha lo que podemos denominar "problema desarrollista" del Pirineo y otras zonas. O sea que las fuerzas actuantes son "endo" y "exo". Sin embargo, claro que hay una sensación de coge el dinero y corre, aunque sólo sea porque la crisis de las economías tradicionales de montaña no ha encontrado más salida que la emigración, el turismo, la construcción, el subsidio o como mucho, un empleo en la cabecera comarcal. Algo está cambiando con los Leader y los Proder pero tan despacio que el "mercado" va por delante.
No todo es "flower-power", pero por cada coherente, hay mucho mamarracho que después de hacer disfrutado de un apartamento en Biescas o Jaca durante décadas, ahora le molesta que vengan otros o que se construya en otros pueblos. En suma, antes que constituir una "reserva natural" que incluya al ser humano como especie biológica habrá que medir mucho, no sea que se condene a la larga a los habitantes de la zona o se les impida por decreto coger los billetes de banco que tienen al alcance... Ni siquiera el punto de partida de otros nos sirve: miro los valles franceses y encuentro cuatro bordas y dos pueblicos. ¡Claro que pueden ser parque natural! pero mira el lío que montan cuando se les coloca un par de osos.
Por otro lado, me parece que no habrá mucho acuerdo en que consideremos los ecosistemas por valles... Hum, ¿has leído a los ecologistas rampantes reivindicando su derecho a opinar sobre este sitio o el otro porque el planeta es uno?
No sé, también el Ebro a su paso por Zaragoza merece respeto...
Sobre los desequilibrios de "calidad de vida" campo-ciudad es evidente que se están reduciendo: el personal "de campo" tiene coche, móvil, "tele", cuenta bancaria tan o tan poco saneada como la nuestra, vacaciones en la playa, empleo de mayor o menor (como la nuestra) satisfacción
(de hecho, muchas zonas importan mano de obra)... Pero sigo pensando que por distancias y posibilidades verdaderas de prosperidad o desarrollo personal, vivir en un pueblo sigue siendo una desventaja. Cada vez menos pero lo es.
La que tiene razón es bio, al pedir criterios, sentido común, empatías, Y de verdad, puedo ser un ingenuo, pero creo que se está en ello.
Por cierto, esto parece un chat en diferido o un foro de tres...

Bisalto -

Me veo en dos frentes(luego vuelvo al otro):
1-Cualquier tipo de conciencia ecologista (aunque no me considere como tal)es contestada a carcajadas y con menosprecio por los "desarrollistas", siempre con el mismo discurso del ecologista de salón-urbanita. Muchos de los de "una visión no tan materialista" del campo son profesores de universidad, habitantes del medio rural (hay muchos), agricultores y ganaderos, hasta el mismísimo J. Araujo(también estos son flowers-urbanos?? Eso sí que es un tópico. De todas maneras estos, por lo menos, tienen principios claros,no fluctuantes por el valor de, por ejemplo el precio del m/2 de suelo; muy al contrario de quien solo se preocupa por dar el pelotazo y seguir durmiendo, mientras mileuristas de ciudad(y de otros continentes)levantan sus negocios cada mañana.
3-Cada valle, cada ecosistema...es un conjunto que forma parte de otro mayor. Por ejemplo los habitantes de un punto de la cabecera de un valle no deberían poder decidir solos el futuro de todo el valle. Tal vez deberíamos analizar ese endogenismo.
5-Repetiré una y mil veces que el desequilibrio entre campo y ciudad debería mirarse con lupa y a la inversa, os sorprendería la de veces que estos últimos salen desfavorecidos.
En lo demás podría estar más o menos de acuerdo. EN fin, que siga el barrete.
Por cierto, viva el rey del raï.
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres