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Maravillosas ocupaciones

 O el placer de releer Historias de Cronopios y Famas de Julio Cortazar

Qué maravillosa ocupación cortarle la pata a una araña, ponerla en un sobre, escribir Señor Ministro de Relaciones Exteriores, agregar la dirección, bajar a saltos la escalera, despachar la carta en el correo de la esquina. Qué maravillosa ocupación ir andando por el bulevar Arago contando los árboles, y cada cinco castaños detenerse un momento sobre un solo pie y esperar que alguien mire, y entonces soltar un grito seco y breve, girar como una peonza, con los brazos bien abiertos, idéntico al ave cakuy que se duele en los árboles del norte argentino. Qué maravillosa ocupación entrar en un café y pedir azúcar, otra vez azúcar, tres o cuatro veces azúcar, e ir formando un montón en el centro de la mesa, mientras crece la ira en los mostradores y debajo de los delantales blancos, y exactamente en medio del montón de azúcar escupir suavemente, y seguir el descenso del pequeño glaciar de saliva, oír el ruido de piedras rotas que lo acompaña y que nace en las gargantas contraídas de cinco parroquianos y del patrón, hombre honesto a sus horas. Qué maravillosa ocupación tomar el ómnibus, bajarse delante del Ministerio, abrirse paso a golpes de sobres con sellos, dejar atrás al último secretario y entrar, firme y serio, en el gran despacho de espejos, exactamente en el momento en que un ujier vestido de azul entrega al Ministro una carta, y verlo abrir el sobre con una plegadera de origen histórico, meter dos dedos delicados y retirar la pata de araña, quedarse mirándola, y entonces imitar el zumbido de una mosca y ver cómo el Ministro palidece, quiere tirar la pata pero no puede, está atrapado por la pata, y darle la espalda y salir, silbando, anunciando en los pasillos la renuncia del Ministro, y saber que al día siguiente entrarán las tropas enemigas y todo se irá al diablo y será un jueves de un mes impar de un año bisiesto

Duelo a tres generaciones

 Mientras continuo elaborando en los poquitos ratos que me quedan el documento de coso peatonal, está casi terminado, os dejo un texto que leí ayer en el suplemento del país, sobre el conflicto intergeneracional que me parece muy interesate
JUAN CUETO
EL PAIS SEMANAL - 05-03-2006
Cuando un mayor de sesenta columnea sobre lo que actualmente ocurre con las generaciones menores de treinta y pico, malo. Si encima lo hace desde una posición que intenta ser neutral con las generaciones X e Y (digámoslo así) y no lanza demasiados anatemas iracundos contra esas nuevas tecnoculturas juveniles que están cambiando la faz, la mirada y el ritmo del globo, pues catastrófico. Inmediatamente serás calificado por un lado, por el lado de los tuyos, de patético menorero, y de abuelete también patético, o cosas peores, por el lado de los protagonistas indiscutibles del milenio. No hay salida, y lo mejor, me dicen en este periódico, es no hacerlo porque cabrearás a ambas partes y, lo que es peor, nadie te leerá.

En este país ya no está bien visto hablar de generaciones excepto si es para poner a parir o matar a las anteriores y conjurar apocalípticamente las posteriores. Y eso que fuimos el primer país, gracias a Ortega y Gasset y a Julián Marías, el padre de nuestro querido Javier, que construyó una sólida teoría pionera de las generaciones que llegó a ser nuestra más famosa y principal exportación filosófica. Es más, lo único que recuerdo de mi juventud son cosas o ráfagas de influencia orteguiana. Al principio, en la universidad, o se estaba a favor de las generaciones del 98 y/o del 27 o se estaba a favor de la beat generation. Después, ya saben: la generación del 68 de París o California sin haber vivido aquí ninguna de las dos explosiones juveniles porque estábamos en plena dictadura; la generación de la transición, capitaneada por los miembros más antiguos de la generación española de los baby-boom, que nunca estuvo sincronizada con los alegres boomers del planeta; luego aquella generación de la movida que estalló cuando Madrid hizo pop, con varios lustros de retraso sobre el horario previsto de los fuegos artificiales de la economía del consumo y exorcizada por la antifranquista generación (tardía) de Francfort, también llamada por la Cope “generación de la progresía”. Y por penúltimo, la llegada a nuestras tierras de la rupturista generación X, o de la MTV, cuando entonces sólo recibíamos las señales hercianas, grasientas y binarias del Ente.

Todo este disparate generacional que hemos vivido, mera asincronía planetaria, nos ha hecho desconfiar de la revolucionaria teoría de las generaciones, pero resulta que lo que dijeron Ortega y Marías, hoy día va a misa global de una. El mundo (occidental) se divide por generaciones en lucha, y desde mediados del siglo pasado hasta este primer lustro del milenio no hay manera de entender nada sin manejar la dialéctica entre los boomers que ahora rondan los sesenta, la generación X nacida entre 1964 y 1985, y lo que ahora mismo llaman chavalería Y eco-boomers, niños índigo, generación M (del milenio) o como diablos bauticen definitivamente a la explosión demográfica de los nacidos a principios de los noventa.

Es más, los teóricos de la globalización han intentado explicar la evolución del caótico medio siglo último del planeta con esta nueva versión darwinista de nuestra filosofía orteguiana. La generación baby-boom de los nacidos después de la guerra fue la revolución decidida pero fracasada, la célebre utopía. La generación X fue la evolución hacia no se sabe dónde, seguramente hacia un mundo menos político y maniqueo, más empírico. Y los chicos de la generación Y, M, índigo, chip, eco o como se llamen son (sic) la re-evolución.

No sé lo que Ortega y Marías habrían dicho de estos procesos y mutaciones, pero una cosa es clara. En este país, aquí y ahora, existe un gap generacional como la copa de un pino, y las tres generaciones realmente existentes (los boomers, los X y los Y) no sólo no se hablan ni se mezclan, se ignoran olímpicamente, sino que mantienen una beligerancia reprimida que algún día estallará porque el monopolio de los mayores de cincuenta ya dura demasiado y sigue funcionando como cuello de botella.

Es que acabo de leer y divertirme con dos recientes novelas españolas de la generación X (Caja negra y El esqueleto de los guisantes: Lengua de Trapo y Caballo de Troya) en donde se da buena cuenta de una generación literaria que elevó las del 98/27 a categorías estéticas y morales, y de las miserias de aquella otra generación local del 68 que fundó nuestra inexportable progresía. Dos ajustes de cuentas pendientes y se avecinan muchos más. Como diría Houellebecq, ese Zaratustra de las clases medias afincado en Almería, dos extensiones (narrativas) del campo de batalla.

Ahora, luego de las anomalías generacionales en el país que inventó ese mismo duelo, por fin empieza a manifestarse nuestra inédita y pendiente lucha generacional. Y eso que los terceros en discordia, la chavalería de la Y, la única generación española enteramente globalizada y armada hasta los dientes con sus tecnologías digitales de bolsillo, todavía no ha dicho esta boca es mía en este duelo a tres que acaba de empezar. Por lo pronto, el discurso del milenio empieza a pronunciarse según sus tecnogustos, y el mundo, a dividirse desde la jerga Y. En brechas digitales, gaps generacionales, países que son o no son smart, individuos y naciones conectados y conectores o aislados y aislantes. Lo dice el subtítulo del tercer libro que acabo de leer (Thierry Crouzet, Le peuple des connecteurs): “No votan, no estudian y no trabajan, pero están cambiando el mundo”.

Una propuesta IV

Una propuesta IV

Capitan Lillo se suma a la propuesta y Nacho está en la faena

Coso peatonal en los medios de comunicación

El anuario.net,vía mariano gistain,se hace eco de la iniciativa "Coso peatonal, 100 razones...y más". Os sigo invitando a que desde cada cual desde su blog/bloga recoja razones.

Este es el enlace de la noticia: http://www.elanuario.net/id/5691/noticia.asp

Una propuesta III

Una propuesta III

Me encanta, via Peibols, llega una visión con glamour para un coso peatonal...

Una propuesta II

Una propuesta II

Gracias a oscense, la imagen de la propuesta está francamente mejorada.

Una propuesta

Una propuesta

Soy un pelín chapuzas diseñando, seguro que vosotros lo haceis mejor. Pero bueno os propongo que desde los distintos blog, cada cual a nuestro estilo, recogamos 100 razones...y más, para un coso peatonal. ¿Hace? Otra opción es en lo correos que enviemos poner la frase e invitar a que otros lo hagan.

Coso peatonal

Puestos a pedir, porque no pedir un Coso Peatonal. Seguro que se nos ocurren muchas razones para decir que sí. Para los más teóricos hay una reflexión de Alfonso Sanz Alduán sobre el tema de la que extraigo unos trocitos. Mientras tanto, ¿cuantas razones se nos ocurren?

"Rolf Monheim, un clásico del estudio de las zonas peatonales alemanas dijo: «una ciudad sin áreas peatonales representativas parece ahora desesperadamente anticuada».

Son menos y más recientes los ejemplos de peatonalizaciones cuyo objetivo, más allá de las declaraciones, es contribuir a devolver la ciudad al peatón, formando por tanto parte de un paquete amplio de medidas urbanísticas y de tráfico orientadas a tal fin.

Lo que es más difícil es encontrar ejemplos cercanos de centros históricos para vivir, es decir en los que convivan la residencia con el comercio, las oficinas con los talleres, los espacios libres para el juego con los monumentos, los niños con los viejos, los funcionarios con los obreros, los vecinos con los compradores.

Para ello parece conveniente reemplazar el papel central que jugaban las peatonalizaciones en otras fases de la historia urbana con al menos los dos siguientes instrumentos: la creación de una red peatonal o de itinerarios peatonales (sin descartar las calles peatonales allí donde realmente no quepan los automóviles) y la amortiguación o templado de la velocidad del tráfico.

Se trataría de romper los límites que muchas veces se establecen en los debates sobre las peatonalizaciones de los centros históricos. En lugar de centrarse obsesivamente en las ventajas o en los inconvenientes de las áreas peatonales, lo que aquí se propone es abrir la perspectiva hacia las políticas más de fondo que explican las transformaciones de los centros históricos. Incluso en el caso de las políticas de tráfico, la peatonalización debe convertirse en un mero punto de partida para adentrarse en la consideración general de las necesidades de movilidad y accesibilidad y en la compatibilidad entre el automóvil y la ciudad. "

Art-depó III

Art-depó III

Pollos acatarrados

Pollos acatarrados

Llegó a casa y escucho de Eon ofrece una Opa amistosa a Endesa, un momento, stop, pero "Aeon flux"...no era una película futurista?. Me entero también, despues de llegar acalorada tirando el abrigo por exceso de temperatura, que por el mundo exterior corre una rasca de espanto, que se ha declarado estado de emergencia en Alemania, jorobaos pollos acatarraos.

No soy tendente a la paranoia, pero confieso que me estoy empezando a preocupar. El domingo me descubrí a mi misma mirando con cara de pocos amigos a la garza que habitualmente habita en la cruz de la balsa de Siétamo, cuando de normal sonrio al ver su estampa. Ayer me busqué una burda excusa para rechazar un poético paseo por la Alberca de Alboré al atardecer para ver grullas, me tenía que pintar la uñas, no se si conociendome quedó la cosa muy convincente. Y está mañana sin ir más lejos, miraba con franca animadversión a las cigüeñas de la torre de la Iglesia de Barbués.

Siempre he dicho que por mucho que nos empeñemos, los pollos no entienden de geopolítica, son así. Anidan en el punto exacto donde va la infraestructura principal de una carretera o de lo que sea; se saltan a la torera controles de cuarentena, tienen pase diplomático; y los puñeteros aún encima tienen cara de simpáticos.

De la ciudad concebida a la ciudad practicada

Dejo aquí un extracto de un texto interesante de Manuel Delgado:

"En los espacios urbanos arquitecturizados -edificios o plazas- parece como si no se previera la sociabilidad, como si la simplicidad del esquema producido sobre el papel o en maqueta no estuviera calculada nunca para soportar el peso de las vidas relacionadas que van a desplegar ahí sus iniciativas. En el espacio diseñado no hay presencias, lo que implica que por no haber, tampoco uno encuentra ausencias. En cambio, el espacio urbano real -no el concebido- conoce la heterogeneidad innumerable de las acciones y de los actores. Es el proscenio sobre el que se negocia, se discute, se proclama, se oculta, se innova, se sorprende o se fracasa. Escenario sobre el que uno se pierde y da con el camino, en el que espera, piensa, encuentra su refugio o su perdición, lucha, muere y renace infinitas veces." (...)" Espacio también en que los individuos y los grupos definen y estructuran sus relaciones con el poder, para someterse a él, pero también para insubordinarse o para ignorarlo mediante todo tipo de configuraciones autoorganizadas." (...)" El arquitecto puede vivir así la ilusión de un espacio que está ahí, esperando ser planificado, embellecido, funcionalizado..., que aguarda ser interrogado, juzgado y sentenciado. Se empeña en ver el espacio urbano como un texto, cuando ahí sólo hay textura." 

Art-depó II

Art-depó II

Para que la gente de Lejias Venus, siga revuelta y se exprese. En este blog teneís espacio para vuestra "deriva".

La ciudad y la deriva

De un texto de Mario Gaviria;


“…  Henri Lefebvre, filósofo y sociólogo francés que inspiró el Mayo del 68, tenía una concepción mucho más materialista y filosófica, escribió libros como La revolución urbana, de lo rural a lo urbano, el derecho a la ciudad, un muy bonito título. Emplea una metáfora muy sugerente, la metáfora de la ostra. Venía a decir que en el fondo las ciudades con como una ostra; dentro de la concha está la ostra y va generando su concha y su forma. Y la forma que tiene la ciudad es consecuencia del funcionamiento que tiene el ser vivo, del funcionamiento que tienen los ciudadanos. Lefebvre que inspiró mucho a los situacionistas en temas urbanos hablaba de la poiesis. Hay una forma literaria que es la poesía, pera hay otra forma, que es aún más profunda, que consiste en vivir poéticamente. Decía que es mucho mejor tener una emoción poética, o amorosa, o afectiva en la ciudad, que leer un poema bello de amor. Es lógico e es mejor la realidad real que la virtual o retórica. En este aspecto yo creo que todo aquello que nos lleve a intentar crear acontecimientos, situaciones, etc., que nos permitan vivir poéticamente, felizmente, afectivamente, es una obra de arte en sí mismo. Es decir, el arte no es sólo el hacer una poesía, sino el intentar vivir poéticamente…”
“… A vivir la ciudad se aprende y se practica. Yo fui co-alumno de Lefebvre con los situacionistas, no sé si habréis oído hablar de ellos. Fueron una desmembración del movimiento Cobra de los años 50, eran artistas, escultores y pintores europeos que se orientaron hacia lo social. Y defendían la ciudad como una verdadera obra de arte y la vida en la ciudad como una obra de teatro, cada día te montas una obra de teatro para ti mismo. El líder de aquellos fue Guy Debord, eran todos anarquistas pero siempre mandaba alguno más que otro, como es costumbre también el anarquismo aragonés. Guy Debord murió alcohólico, suicidado hacia los 60 años, no se llega a más edad si se vive muy intensamente, y vivía en París no ya como los surrealistas de los años 20, cuando París tenía aquella macha terrible, sino que lo reproduce en los 60 con la teoría de la deriva, práctica que os la recomiendo si tenéis ocasión. Vais tres, cuatro o cinco amigos y amigas, ellos lo hacían y también lo hice alguna vez, coges la pasta que tengas, no hace falta llevar mucho, y dices: vamos a vivir la ciudad cuatro o cinco días, por ahí, a lo que pase. Salís os paráis y veis una cosa, luego otra, luego os metéis a un bar, luego vais a no sé donde, y cuando ya llega la noche pues te buscas una pensión y duermes o no duermes y empalmas hasta el amanecer.
Esa era la teoría de la deriva, que es todo lo contrario de lo que le sucede al trabajador en su vida diaria, del trabajo a dormir. Frente a eso la deriva era totalmente revolucionario. Ahora yo creo que sería el momento de reinventar la deriva. Las fiestas de Huesca, yo estuve hace años, o las fiestas de San Fermín, si alcanzas una buena tasa de marcha y de emotividad, con amigos y amigas, acabas pasando 6 u 8 horas que te pierdes y no sabes cómo acabar. Eso es la deriva, ésa es una especie de deriva.
Bien, pues esa teoría de la deriva para vivir la ciudad, para descubrir cosas insólitas o hacer todas esas cosas para las que nunca has tenido tiempo. Esa sería una forma interesante de redescubrir la vida urbana y la creación de acontecimientos en la vida cotidiana. …”

Actas Arte y naturaleza, “La ciudad” dph 1998

Ministerio del Buen Gusto

Siempre he pensado que es una lástima que no existiese un ministerio del buen gusto, o una consejería, o ... Cuando ayer leí en el periódico que se iba a elaborar un plan director para el parque, lo primero que me vino a la cabeza fue ¡ojalá aprovechen la oportunidad para meterle a la ciudad un pelín de glamour!. Cuando se planteó el cambio de imagen corporativa del Ayuntamiento, también soñé que, al margen de polémica logotipo que siempre pasa, el manual de imagen corporativa incluiría otros elementos que aportasen imagen a la ciudad. Estoy pensando en normas de pavimentación, para evitar puzzles como el actual. Un poquito de buen gusto en el mobiliario urbano. Una señalectica cuidada y que oriente recorridos urbanos. Es decir, una planificación más allá de la actuación puntual en materia de imagen. O quizás expresándolo de otra manera, que la ciudad tenga una base integradora que resalte actuaciones puntuales.

Sin ánimo de hacer publicidad y tan sólo por el hecho de ser materia gris 100% oscense con más proyección exterior que interior dejo por aquí el enlace a la página de Eduardo Cajal, buen gusto al servicio del equipamiento de espacios.

Art-depó

Art-depó

Para la gente de Lejías Venus, espero que sirva de anzuelo y nos deleiten con sus ideas.

Comerse un moco II

Subo un comentario de garufa de un post anterior, interesante reflexión:
De acuerdo. Y bien se vale que nos hemos comido los mocos. Tonucci habla de que una de las causas de la "violencia salvaje" e inexplicable de los jovenesadoslescentes proviene de que llevan toda su puñetera vida hiperprotegidos, sin salir a la calle, sin pegarse tortazos, sin comerse un moco. Luego están los que siguen sin comérselo y quieren organizar la vida de los demás. No sé qué manía tiene la gente de programar el ocio y hasta las juergas del personal.
En lo referente a los “garitos” de marcha creo que tienen sus días contados. Y no por las últimas algaradas ni mucho menos. Desde hace años se ha planeado un sistema de plazas de calidad peatonales o semipeatonales que va desde Concepción Arenal-Calle Argensola-Salas-Las Flores-San Félix y San Voto. Se empezó con la Plaza de Salas, luego Concepción Arenal y ahora se ha acabado Argensola. Lo siguiente es San Félix y San Voto (para lo cual han tenido que modificar el PGOU dándoles 1000m2 más, y que está ahora en exposición pública, pero eso es otra historia).
Hace 15 o 20 años las calles de lo que ahora es el tubo no tenían ni por mucho el actual atractivo inmobiliario, y sus propietarios se dedicaban a alquilar los bajos, como forma de aprovechar unas cuadras en desuso. El propio carácter del barrio propició la generación del tubo, que siempre tiene un ambiente marginal, al igual que el Casco.
La propia dinámica de la ciudad y la regeneración de todos estos espacios hace que llegue gente nueva que hoy en día está pagando en esta zona el m2 a precio de oro. Se compra un piso, se hipoteca media vida, y claro, hace valer sus derechos. Imagina que ahora se implanta una zona de marcha en los Olivos o en el Paseo de las Autonomías, A que va a ser que no?. Por otra parte los solares de la zona se empiezan a revalorizar. En los locales de las plantas bajas aparecen comercios habituales distintos de los “garitos” que también entran en conflicto, porque están hasta las narices de limpiar la entrada el lunes por la mañana, reparar cristales rotos, etc, y también hacen valer sus derechos.
La misma revalorización de los locales hará que un “garito” que abre dos noches por semana no pueda competir con una tienda de ropa o con una oficina bancaria. En todo caso quedarán los bares o restaurantes que puedan obtener un beneficio similar, y para eso tienen que ofrecer algo más que garrafón dos noches por semana.
Es decir, la propia regeneración de la zona, y el sistema de plazas, que por otra parte encuentro necesario para la calidad urbana, harán que desaparezca lo que hoy conocemos. La ciudad es un organismo vivo, es lo que hay, y si no se ha realizado antes es porque actuaciones de este tipo son lentísimas. La calle Argensola ha costado años de gestiones, expropiaciones, etc.
¿Que pasará entonces? Supongo que la gente se divertirá igual, en otro sitio o de otra forma, porque ganas a nadie le faltan. No creo que sea en un corralito que monte el Alcalde, porque, a quién le gusta que le digan donde y qué tiene que hacer para pasarselo bien?

Mari...Mari... que falta de sentido del humor

Hoy leyendo de prestado el Pais, he encontrado un artículo de José Ignacio Torreblanca (me hubiera gustado enlazarlo pero esto de los periodicos de pago) interesante sobre la movida comic-fundamentalismo. La verdad es que desde que se desató el lío, lo que siempre me viene a la cabeza es que ...mari mari...pero que poco sentido del humor tiene esta gente. Ya se que suena frívolo, pero leñe. Me ha encantado leer el artículo por que apuntaba un reflexión tranquila sobre el tema. Y sobre todo por la afirmación "los fanáticos siempre salen ganando".  La amenza y el miedo quizas nos impida sopesar el tema en su justa medida. Tener que pedir perdón por las tiras cómicas donde aparece Mahoma, es el equivalente a obligar a un/a no creyente o no practicante católico/cristiano a virginidad obligada (os imaginais? si ya está la cosa jorobada), o a pedir perdón por jurar en tono alto, o al jueves por Jesucristo fumando porros, o obligar bajo amenaza a no usar preservativos. Quizás por que soy mujer, me parece en cierta manera bochornoso una cesión internacional como la que se está dando al fanatismo y la sinrazon. Quizás porque ante la privación de derechos de las mujeres musulmanas, o ante el pisoteo de los mios propios en nombre de la cultura, no he sentido tanta preocupación como la que leo en la actualidad. Y echandole un pelín de humor negro al tema, esperemos que nuestros fundamentalista cercanos sigan solo con la autoflagelación y no les dé por copiar la moda musulmana. Respeto sí pero sin coacción, y sobre todo mucho mucho humor.

Comerse un moco

Con esta frase, un pelín escatológica, pero sublime solía cerrar determinado tipos de debates mi padre. Voy leyendo en los comentarios de buenos blogs , oscense, capitan lillo, cosas del tipo que los niños de quince años deben estar en la cama. Que los jovenes no tienen alternativas de ocio. Que son unos gamberros. Seguramente en una conversación con mi padre esto habría quedado zanjado con un ¿es que tu no te has comido un moco, o que?

A veces tengo la sensación de haber sido abducida de los 15 a los 25 por lo menos, y que me implantaron un chip, cuando en esas maravillosas cenas donde empiezan a predominar barrigas y a no predominar el cabello empiezo a oir, es que quieren salir hasta tarde, es que son muy pequeños, es que... Y entonces miro espantada y digo...¿será laguna mental mia? o tú a los quince, dieciseis, diecisiete, y similares estabas conmigo bebiendote el Nilo, haciendo botellón en el parque, y procurando que cuando cargase la policia porque heavys y rockers se estaban poniendo finos y destrozando cualquier coche que estuviese cerca, no te cayera ninguna.

En aquel momento había paro, ahora también, el poco ocio alternativo que había se llamó cierre de casas de juventud, ahora tenemos mil euristas que observan como todo el mundo se despendola en hipotecas imposibles para ellos ni con lo de los 50 años, entonces había que estudiar para ser algo,jeje ojala hubiera estudiado yo para escayolista, ahora saben que estudiando podrán ser becarios, y despues con suerte...mil euristas.

Entonces, nos subiamos a un arbol, nos hacíamos chichones, ibamos al rio de excursión, ahora una guardería debe construirse con gomaespuma para que un niño/a no tenga un solo arañazo y así esquivar la demanda que viene fijo por algo normal.

Lo dicho....¿quien no se ha comido un moco? yo sí.

 

Hoy....todo amor

Me venía a la cabeza un texto que leí de Tomás R. Villasante(1998):

(...)"El habitar es un plateamiento integral de la vida desde lo concreto cotidiano, desde la complejidad más inmediata, y desde donde se puede construir espacios ciudadanos, desde la convivencia, desde espacios de convivencia. Estamos hablando tanto del deseo como de la necesidad racionalizada, del mundo de vida, de la socialidad, etc. La vivencia con otros, la convivencia supone unas redes muy complejas nunca reductibles a mediciones cuantitativas, donde lo afectivo y lo expresivo tienen mucho que decir. Es el tejido social informal que subyace a todo tejido asociativo o institucionalizado. Desde ahí es desde donde se puede construir "el derecho a la ciudad"(...) plantearnos hoy las "áreas de convivencia" y los "focos ciudadanos" donde recuperar articuladamente los deseos y necesidades populares"(....)

(...)"Habitar ciudades desde la convivencia implica no pensarlas desde una gran movilidad y velocidad del tipo de las metrópolis actuales, sino desde la pacificación del tráfico. Esto implica espacios que por su diseño obliguen a una convivencia tranquila" (...)

Me venía a la cabeza este texto sobre todo por el "derecho a la ciudad", como se diseñan los espacios tiene mucho que ver con como se vertebra la vivencia conjunta y sobre todo como se satisfacen las necesidades personales y colectivas. Es un paso adelante del urbanismo matemático, edificabilidad por aquí, convenio por allá, a una ciudad para las personas, una "slow city".

Hoy...todo amor

 

Lo mejor y lo peor del fin de semana

Despues de un año de inactividad, retomo esto de escribir, sobre todo porque el estómago lo pide.

Lo mejor del fin de semana

La música: THC en el Edén y Mártires del Compas en el Jai-Alai. Unos por lo fresco, los otros por el gusto que da confirmar que en directo, y pese a los ruidos, son capaces de darlo todo, cajón flamenco incluido.

Lo peor del fin de semana

La sensación amarga que se me queda en la boca por las broncas en los bares. Decidí marcharme a las tres a casa, no solo por que al día siguiente quisiese hacer otras cosas, en otras ocasiones eso hubiese sido lo de menos, sino por una especie de sensación de...conmigo que no cuenten.

Que no cuenten conmigo los dueños de los bares para tener así fuerza en la negociación que seguramente se abre a partir de ahora. Habrá que sentarse a hablar...bla bla bla...mientras tanto, el ocio de bares, una parte más de la oferta (que cada cual elija) seguirá siendo cuando menos insalubre. Negligencia y tugurio, y en algunos casos poner zancadillas al vecino para que ofertas novedosas no proliferen.

Que no cuente conmigo el Ayuntamiento, para desviar la atención a la importancia de la seguridad ciudadana, y a través de medidas de represión no abordar una problemática que hace años que está ahi, que cuando interesa se pone a la policia local a "apatrullar" la ciudad cuatro dias y despues pasa al cajón del olvido.

Que no cuenten conmigo para censurar a la gente joven. Mayo del 68 fue una pasada, mientras que la protesta del pasado mes de noviembre en Francia fue una gamberra. Me duele el estómago con la doble moral. Entiendo, aunque no comparta, la rabia contenida. No estoy con esto poniendo a igual nivel la protesta francesa a la tonteria por el cierre de los bares. Pero a veces las cosas se precipitan de formas diversas.